Hoy, en nuestra comarca del Venado, llega el
tiempo de finalizar el viaje... un viaje alquímico que ofreció a quienes
caminamos paso a paso por el sendero de la comunicación y las palabras, algunas experiencias de dolor, tristeza, angustia... que, con mucho esfuerzo, hemos
logrado transitar y guardar en la memoria.
Atesorar en el corazón, el sentir satisfacción, alegría, gratitud o alivio, ante cada tarea realizada. Al mirar
atrás, ésta juglar observa un otoño que trajo conflictos, pero también, poesía
y magia. Un invierno helado de incertidumbre y confusión, al calor de las
conversaciones poderosas, entre mates, libros, lecturas y apuntes esenciales.
Una primavera cargada de semillas y promesas de esperanza... Confusión.
Trabajo. Esfuerzo... ¡mucho!!! Ejercitar la paciencia, la perseverancia, la
solidaridad...
Algunas semillas germinan tan profundo en el
corazón que echan raíces fuertes, más allá de las tormentas y ventarrones...
Hoy, el solsticio anuncia abundancia y prosperidad. Agradezco todo lo vivido. A quienes acompañaron en cada proyecto realizado. También agradezco aquello que no pudo concretarse, porque ahí estuve frente a mi dragón, el guardián de todos mis miedos, que me invitó a sobrevolar el laberinto y a descubrir que el tesoro que estaba buscando, ¡estaba escondido bajo mis propios pies!
© Alma Zolar

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