de la autora Zulma Prima, investigadora de la
Academia Argentina de Literatura Infantil y Juvenil
"No temas al otoño, si ha venido.
Aunque caiga la flor, queda la rama.
La rama queda para hacer el nido."
LEOPOLDO LUGONES
En la comarca literaria celebramos la publicación del libro
"NUESTRAS LEYENDAS PARA VOS", Tomo II, Serie LIJ, Sello AALIJ 2025.
Una obra ideal para revivir o conocer las leyendas del territorio argentino hoy.
Bienvenidos a la lectura de este libro de descarga gratuita:
Clic en la imagen para leer el libro
El sábado 29 de marzo, en la Casa Museo Cayetano Silva, se llevó a cabo el Encuentro Regional de Bibliotecas Populares del sur santafesino. El evento, impulsado por la Secretaría de Desarrollos Culturales del Ministerio de Cultura de Santa Fe, contó con el apoyo del Gobierno de Venado Tuerto a través de la Secretaría de Territorialidad y Desarrollo Cultural.
En este evento se dieron cita los representantes de las bibliotecas y de los diversos organismos relacionados con la cultura y la educación correspondientes al Núcleo Sur. Los NÚCLEOS REGIONALES son redes de bibliotecas populares que planifican acciones de manera solidaria, pluralista, participativa y de cooperación mutua. La Magister Elsa Baber ofreció una conferencia sobre "IA y Literatura" y la profesora María Eugenia Pons habló "De la promoción de la lectura a la construcción de espacios culturales". Además, personal del Departamento de Rendiciones de Cuentas de la Dirección General de Administración brindó orientación sobre la rendición de cuentas de las subvenciones provinciales a las bibliotecas populares.
Durante la jornada hubo un espacio para el trabajo en comisiones sobre prioridades formativas, distribución de fondos de subvenciones, innovaciones tecnológicas y nuevas estrategias en promoción de la lectura, con el posterior debate y ronda de conclusiones.
Valioso intercambio en el trabajo en comisiones
Distribución de libros de autores santafesinos para las bibliotecas
en Bahía San Blas
La cabaña 3 del complejo “Guijarros” de “Puerta del Sol” en bahía San Blas, es confortable y luminosa. Desde el umbral de ingreso podemos ver salir el sol sobre el mar y, en el crepúsculo, las primeras estrellas del anochecer, con la luna creciente y el planeta Venus muy cercano y brillante.
En la oficina de informes está la estatua del obispo,
santo y mártir, San Blas protector de las gargantas y patrono de este bellísimo
pueblo de pescadores y sirenas guardianas de valiosos tesoros. La estatua sobre
un pedestal está lista, en una litera, para salir en procesión hacia la iglesia.
La cita es a las 6:30 PM. Después de disfrutar en familia la playa
de arena, regresamos a la cabaña para bañarnos y prepararnos
para la celebración.
Estoy lista para partir, mis acompañantes deciden cruzar a la costanera para pescar desde ahí. Entonces comienza la procesión con la estatua del santo patrono del pueblo sobre una camioneta que circula paso de hombre detrás del autobomba de los bomberos, con la sirena anunciando la caravana, se van sumando más familias en sus vehículos, tocando las bocinas… Acelero el paso hasta llegar al puerto. Observo que, donde termina el pavimento, la camioneta que encabeza la marcha gira y viene de regreso hasta pasar frente a mí.
Pasa también la caravana de autos tocando las bocinas. Camino algunas cuadras más. Frente a la gendarmería hay tres mujeres, dos de ellas uniformadas de policías, les pregunto si conocen el recorrido de la procesión, que evidentemente es motorizada, para llegar a la iglesia, junto con todas las familias. Las policías sugieren que pida a alguien que me lleve en auto. Agradezco y apuro un poco más el paso. A pocos vehículos más atrás del santo observo a dos mujeres y una nena que circulan en un auto oscuro, de cuatro puertas, pregunto si me llevan y, enseguida, frenan para que suba. Me presento, les cuento que soy de Venado Tuerto y que creía que el recorrido era a pie hasta la iglesia. Me explican que lo hacen así porque recorren todo el pueblo hasta llegar al templo y también se presentan: Angie es docente y vive en San Blas, Cris es de Quilmes y están de visita con su marido y su hija.
Suena el celular de Angie, es su compañero de coro que le
avisa que se adelanten a la caravana para recibir al Santo en la iglesia,
cantando junto a los fieles y al sacerdote.
Llegamos a la basílica ingresamos y nos ubicamos para
participar de la celebración. Antes de bendecir las gargantas de los presentes, el sacerdote pregunta de dónde vienen los que están vacacionando y se escucha
en la acústica perfecta del templo: de Bahía Blanca, de Trenque Lauquen, Los Pocitos, Bolivia, Villa María... Mi compañera de banco dice: de Quilmes y yo, de Venado Tuerto, Hurlingham, Capital, Santa Fe, Santiago Del Estero... el sacerdote invita a
toda su grey para que, en este año jubilar, que es posible hacer borrón y cuenta
nueva en la fe, sintonicemos el corazón en el amor de Cristo para con nuestros
hermanos, la familia y el mundo y así empezar a vivir cada uno de los dones que
estamos destinados a dejar en la Tierra…
Pienso en todo lo vivido desde el jubileo del 2000 hasta
hoy: el nacimiento de mis hijos; los cambios laborales; las reformas y mejoras en
nuestro hogar; las nuevas amistades y los amigos que desde siempre están y son
hermandad y refugio, un recuerdo especial para cada uno de quienes ya partieron
y nos esperan del otro lado... me detengo en un recuerdo especial de cada uno de
mis abuelos y abrazo con el corazón una frase que mi papá pronunciaba siempre
en italiano; mi madrina y su jardín de rosas... escucho al sacerdote que nos
exhorta a cantar la canción del jubileo 2025, en la contratapa del cancionero, vuelvo al aquí y ahora.
Mientras cantamos avanza la fila para ser bendecidos uno
por uno, me paro frente al cura, apoya dos velas blancas cruzadas en mi garganta, cierro los ojos, escucho su oración: "San Blas intercede ante todo mal de
garganta en el nombre de Jesús que vive y reina por los siglos de los siglos" abro mis ojos y respondo AMÉN... camino y me detengo frente a la estatua, me
persigno frente a la imagen del santo y agradezco todo lo vivido hasta aquí. Termina la celebración, busco a Angie para agradecerle y despedirme y comienzo a
caminar calle abajo, hacia la costanera, observo el paisaje de una belleza
extraordinaria, tomo algunas fotos con el celular y veo la hora, son las ocho y cuarto.
Siento que llevo media hora de recién nacida a una vida nueva… con medio siglo de memoria y experiencias en este mundo… el viaje sigue, hay mucho por hacer antes de regresar a casa…
¡Gracias Dios!
¡Gracias Vida!
¡Gracias San Blas!
©Alma Zolar